Madre y mujer

No os podéis imaginar el tiempo que me ha costado escribir este título. Sí, es sencillo, pero más que el título, me ha costado poner el orden de las palabras: “mujer y madre”, “madre y mujer”, … ¿y por qué no todo?

Cuando una  es madre, el orden de prioridades cambia, pero… ¿hasta qué punto nos olvidamos de nosotras mismas? Creo que eso no deberíamos hacerlo porque si hasta el mismo día de enterarnos que estábamos embarazadas nos cuidábamos, ¿por qué no seguir haciéndolo durante y cuándo damos a luz?

Falta de tiempo

Este es uno de mis caballos de batalla cuando hablo con madres, no tenemos tiempo para nada. Es cuestión de organizarse y saber que hoy en día podemos hacer cualquier cosa con nuestros hijos. No tenemos que dejarlos con nadie si no queremos. Cuántas mujeres han venido a mi consulta con sus bebes o con sus niños y no pasa nada, se puede. Tenemos un espacio para que ellos se entretengan mientras tú te pones guapa.

Espacio niños

En casa también podemos continuar con el ritual de belleza que teníamos. Al final de día cuesta exactamente 10 minutos irse a la cama con los deberes hechos.

Una vez  eliminada la mejor excusa que podías tener ¿cuál es la siguiente?

No me veo igual que antes

Ni te verás y esto cada vez irá a peor. Cuando una mujer se queda embarazada comienza un cambio físico increíble en su cuerpo: se ensanchan las caderas, crecen los pechos, lógicamente nos engordamos…Esto nos pasa al 100% de las mamás pero la mayoría de estos problemas pueden volver a su estado natural una vez pasado el parto, sin mucho esfuerzo y si lo sabemos coger a tiempo.

Es cierto que nuestro cuerpo cambia, pero no tanto como algunas creen y durante poco más de un año si sumamos el embarazo. Cuando este tiempo pasa, ya podemos volver a ser la mujer que éramos antes. Merece la pena intentarlo:

  • Cuida la piel: Las estrías son “el mal más extendido tras ser madre”. Por eso debemos prevenirlas antes de que salgan con una buena hidratación durante y después del embarazo. Es muy importante. Nuestra piel sufre un estiramiento excepcional y debemos mantener nuestra piel con un nivel óptimo de elasticidad para que el “efecto muelle” que sufren sobre todo pechos y abdomen tenga el mínimo impacto.
  • Ejercicio en casa: Es imprescindible un mínimo de ejercicio al día. Lo podemos hacer sin salir de casa para que el tiempo y la atención al pequeño/a no sea un hándicap. Seguro que tendrás una alfombra donde poder tumbarte y hacer diez abdominales, unas escaleras que subir y bajar cinco veces o un palo de escoba que ponerte en tu espalda y girar con él 20 veces de izquierda a derecha.
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